domingo, 10 de febrero de 2013

VI.- Las Miradas 3.


3.- Algunas otras miradas.
 una: Un sueño en esa mirada.

Es una calle, una milpa, una fábrica, un socavón, un bosque, una escuela, una tienda departamental, una oficina, una plaza, un mercado, una ciudad, un campo, un país, un continente, un mundo.
El Mandón está gravemente herido, la máquina rota, la bestia exhausta, la salvaje encerrada.
De nada sirvieron los cambios de nombre y de banderas, los golpes, las cárceles, los cementerios, el dinero fluyendo por las mil arterias de la corrupción, los “reality shows“, las celebraciones religiosas, las inserciones pagadas, los exorcismos cibernéticos.
El Mandón llama a su último capataz.  Algo le murmura al oído.  El capataz sale y se enfrenta a la muchedumbre.
Dice, pregunta, demanda, exige:
Queremos hablar con el …
Duda, la mayoría de quienes se le enfrentan son mujeres.
Corrige:
Queremos hablar con la … “
Vuelve a dudar, no es pequeño el número de otr@s que se le enfrentan.
Vuelve a corregir:
Queremos hablar con quien esté al mando“.
Por entre el silencio se adelantan un@ ancian@ y un@ niñ@, se paran frente al capataz y, con una voz inocente y sabia, dicen:
Acá todas y todos mandamos“.
El capataz se estremece, y se estremece la voz del Mandón en su último grito.
La mirada despierta.  “Extraño sueño“, se dice.  Y, sin importar el calendario y la geografía, sigue la vida, la lucha, la resistencia.
Del raro sueño sólo unas palabras recuerda:
Acá todas y todos mandamos“.
dos: Otra mirada desde otro calendario y otra geografía.
 (fragmento de una carta recibida en el cuartel general del ezetelene, sin fecha)
  “Saludos Compas.
 (…)
   Mi opinión es que fue una chingonería todo.  Pero no niego que todo esto es en retrospectiva.  Sería muy fácil decir que entendí perfectamente el silencio y que nada me sorprendió.  Falso, yo también me impacienté con el silencio (desde luego no tiene que ver con lo que se dice de que antes no hablaban los zapatistas, yo sí leí todas las denuncias).  La cuestión es que vista con la ventaja de los hechos que han pasado, y que están pasando, pues desde luego la conclusión es lógica: estamos en medio de la iniciativa más audaz, por lo menos desde la insurrección, de los zapatistas.  Y esto tiene que ver con todo, no sólo con la situación nacional sino también internacional, creo yo.
   Permítanme que cuente lo que yo entendí de lo que, a mi parecer, fue el hecho más significativo de la acción del 21 [de diciembre del 2012].  Desde luego hay muchas cosas: la organización, el esfuerzo militante, la demostración de fuerza, la presencia de los jóvenes y mujeres, etc.  Pero a mí lo que más me impresionó fue el que anduvieran cargando unas tablas y que llegando a las plazas se hicieran unos templetes.  Conforme se iba narrando lo que sucedía, muchos medios privados, y algunos de los libres, especulaban sobre la llegada de los líderes zapatistas.  Y no se daban cuenta que los líderes zapatistas estaban ya ahí.  Que eran los pueblos que se subían al templete y decían, sin hablar, aquí estamos, estos somos, estos seremos.
   El templete les tocó a los que les debe tocar.  Nadie ha reparado, creo yo, en ese hecho y, sin embargo, creo yo, ahí está, en una nuez, el significado profundo de una nueva forma de hacer política.  Lo que rompe con todo lo viejo, lo único verdaderamente nuevo, lo único que merece la pena tener [ilegible en el original]“siglo XXI”.
   El alma plebeya y libertaria de lo que ha sido en la historia momentos coyunturales, aquí se ha construido sin grandes alardes teóricos.  Más bien con una práctica soterrada.  Ya lleva demasiados años como para ser una ocurrencia.  Ya es un proceso histórico social largo y sólido en el terreno de la auto organización.
   Finalmente recogieron su templete, volvieron a convertirse en tablas y todos deberíamos de tener un poco de vergüenza y ser más modestos y sencillos y reconocer que algo inesperado y nuevo está frente a nuestros ojos y que debemos mirar, callar, escuchar y aprender.
 Un abrazo para tod@s.  Espero que, dentro de lo que cabe, estén bien.
 El Chueco.”
tres: “Instrucciones sobre qué hacer en caso de … que l@ miren”
 Si alguien lo mira, la mira, y usted se da cuenta de que…
No lo mira como si fuera usted transparente.
No quiere convencerlo de que sí o de que no.
No quiere cooptarlo.
No quiere reclutarlo.
No quiere dirigirlo.
No quiere juzgarlo-condenarlo-absolverlo.
No quiere usarlo.
No quiere decirle qué puede o no hacer.
No quiere darle consejos, recomendaciones, órdenes.
No quiere recriminarle porque no sabe, tampoco porque sí sabe.
No lo desprecia.
No quiere decirle lo que debe hacer o no debe hacer.
No quiere comprarle su auto viejo, su cara, su cuerpo, su futuro, su dignidad, su voluntad.
No quiere venderle algo…
(un tiempo compartido, una televisión lcd en 4D, una máquina súper-ultra-híper-moderna con botón de crisis instantánea (ojo: no confunda con el botón de eyección, porque la garantía no incluye amnesia por ridículos mediáticos), un partido político que cambia de ideología según sople el viento, un seguro de vida, una enciclopedia, una entrada vip al espectáculo o revolución o cielo de moda, un mueble en abonos chiquitos, un plan de telefonía celular, una membrecía exclusiva, un futuro regalado por el líder generoso, una coartada para rendirse, venderse, claudicar, un nuevo paradigma ideológico, etc.).

Entonces…
Primero.- Descarte usted que se trate de un depravado o depravada.  Usted puede ser lo suci@, fe@, mal@ y groser@ que se quiera, pero, lo que sea de cada quien, tiene ese toque sexy y cachondo que da el estar dale y dale al trabajo; y ese “eso” puede despertar las bajas pasiones de cualquiera.  Mmh… bueno, sí, una peinada no estaría de más.  Si no se trata de un (a) depravad@, no se desanime, el mundo es redondo y da vueltas, y siga más abajo (de esta lista, se entiende).
Segundo.- ¿Está usted segur@ de que es a usted a quien mira?  ¿No será a ese anuncio de desodorantes que está a sus espaldas (de usted, se entiende)?  ¿O no será que está pensando (quien l@ mira a usted, se entiende): “Creo que así me veo yo cuando no me peino“?  Si ha descartado eso, continúe.
Tercero.- ¿No tiene cara de policía buscando completar el pago que le tiene que reportar a su superior?  Si sí, corra, aún está a tiempo de no perder lo del pasaje.  Si no, pase al siguiente punto.
Cuarto.- Devuélvale la mirada, con seño severo.  Una mirada mezcla de enojo, dolor de panza, fastidio ylook de asesin@ serial servirá.  No, así parece osit@ estreñid@.  Vuelva a intentarlo.  Ok, pasable, pero siga practicando.  Ahora, ¿no huye despavorid@?, ¿no desvía la mirada?, ¿no se le acerca exclamando“¡tí@ juanch@! ¡No te reconocía!  Pero con ese gesto…“?  ¿No?  Ok, continúe.
Quinto.- Repita los pasos primero, segundo, tercero y cuarto.  Puede haber fallas en nuestro sistema (que, claro, es hecho en China).  Si vuelve a llegar a este punto, pase al siguiente:
Sexto.- Tiene usted altas probabilidades de haber topado con alguien de la Sexta.  No sabemos si felicitarle o darle el pésame.  En todo caso, es su decisión y su responsabilidad lo que siga a esa mirada.
cuatro: Una mirada a un puesto zapatista.
(calendario y geografía sin precisar)
 El SupMarcos: Tienen que apurarse porque se acaba el tiempo.
La insurgenta de sanidad:  Oí Sup, el tiempo no se acaba, se acaban las personas.  El tiempo viene de muy lejos y sigue su camino hasta alláaaaaa, donde no lo podemos mirar.  Y nosotros somos como pedacitos de tiempo, o sea que el tiempo no se puede caminar sin nosotros.  Nosotros lo que hacemos es que el tiempo camine, y cuando nos acabamos viene otro y lo empuja otro tanto al tiempo, hasta que se llega a donde se tiene que llegar, pero no lo vamos a mirar dónde es que se llega sino que otros lo van a ver si es que llega cabal o de repente no le alcanzó la fuerza para llegar y otra vuelta que hay que empujarlo otra vez, hasta que llegue de por sí.
(…)
La capitana de infantería: ¿Y por qué tardaste tanto?
La insurgenta de sanidad: Es que le estaba dando plática de la política al Sup, que sea que le estaba ayudando para que explique bien que hay que mirar lejos, hasta donde no nos alcanza ni el tiempo ni la mirada.
La capitana de infantería: Ajá, ¿y luego?
La insurgenta de sanidad: Me castigó porque no me apuré de los trabajos y me mandó a la posta.
 (…)
cinco: Extracto de los “Apuntes para mirar el Invierno”.
(…)
Y sí, tod@s subieron al templete con el puño en alto.  Pero no miraron bien.  No miraron la mirada de esos hombres y mujeres.  No miraron que, cuando cruzaban por arriba, volteaban la mirada hacia abajo y veían a sus decenas de miles de compañeros.  Es decir, se miraron a sí mismos.  Allá arriba no nos miraron mirándonos.  Allá arriba no entendieron, ni entenderán nada.
(…)
seis: Ponga usted su mirada (o su mentada, manque no sea de menta).

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(Continuará…)
Desde cualquier rincón de cualquier mundo.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
México, Febrero del 2013.
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Escucha y ve los videos que acompañan este texto.
Daniel Viglietti y Mario Benedetti interpretan “a la limón” la canción “La Llamarada” y el poema de Benedetti “Pregón”.  Concierto en Montevideo, Uruguay, Latinoamérica, Planeta Tierra.  Al iniciar, Daniel hace un reconocimiento a tod@s l@s que no están en el templete pero hacen posible que Daniel y Mario estén. Casi al finalizar, pueden escuchar a Mario Benedetti cantando, cantándose, cantándonos y, sin importar el calendario y la geografía, viceversa.






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Amparanoia interpreta “Somos Viento”.  En una parte, Amparo Sánchez dice “Ik´otik”, que en tzeltal quiere decir “somos viento”.





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Amparo Ochoa, voz que aún reverbera en nuestras montañas, interpretando “Quién tiene la voz”, de Gabino Palomares.




jueves, 7 de febrero de 2013

VI. Las miradas 2

VI.- Las Miradas 2.

2.- Mirar y escuchar desde/hacia abajo.

¿Podemos todavía elegir hacia dónde y desde dónde mirar?

¿Podemos, por ejemplo, elegir entre mirar a quienes laboran en la cadena de supermercados, reclamarle a l@s trabajador@s el ser cómplices del fraude electoral, y hacer escarnio del uniforme naranja con el que obligan a vestirse a l@s emplead@s, o mirar a la empleada que, después de entregar la cuenta…?

/ La cajera va y se quita el delantal naranja, refunfuñando por el coraje que le dio que le reclamaran a ella ser cómplice del fraude que llevó al Poder la ignorancia y la frivolidad.  A ella, mujer, joven o madura o madre o soltera o divorciada o viuda o madre soltera o esperando o sin críos o lo que sea, que entra a trabajar a las 7 de la mañana y se va a las 4 de la tarde, claro, si no hay horas extras, y sin contar el tiempo de la casa al trabajo y de regreso, y luego a darle a la escuela o a la casa, a las “labores-propias-de-su-sexo-se pueden-cumplir-con-un-toque-de-coquetería”, leyó en una de las revistas que están a un lado de la caja, un día que no había mucha gente.  A ella, a quien se supone que ésos van a salvar, nomás cuestión de un voto y ya, tarán, la felicidad.  “¿Acaso los dueños se visten con el delantal naranja?”, murmura irritada.  Ella se arregla un poco el desaliño propositivo con el que llega a trabajar para que el gerente no la esté molestando.  Sale.  Afuera la espera su pareja.  Se abrazan, se besan, se tocan con la mirada, caminan. Entran a un café-internet o cibercafé o como se diga.  10 pesos la hora, 5 la media hora…/

- Media hora – dicen, haciendo mentalmente cuentas de presupuesto-tiempo-del-metro-colectivo-caminar.

- Fíame Roco, no seas ojaldra – dice él.

- Va, pero en la quincena te caes, si no a mí me cae el dueño y tú vas a ser el que me fíe.

- Va, pero será cuando tengas móvil, wey, porque estoy de lavacoches.

- Pues lávatelo, wey – dice el Roco.

Se ríen los 3.

- La 7 - dice el Roco.

- Ande, busque - dice ella.

Él va a poner un número.

- No – dice ella -, busque usted cuándo empezó todo.

Navegan.  Llegan a cuando son un poco más de 131.  Ponen el video.

- Son fresas – dice él.

- Cálmese vanguardia revolucionaria.  Está usted mal de su cabeza si juzga a las personas por su apariencia.  Si a mí, por ser de piel clara, me dicen güerita y fresita, y no ven que apenas llego a la quincena.  Hay que ver la historia de cada quién y lo que hace, sonso – dice ella, acompañando la argumentación con un zape.

Siguen viendo.

Miran, callan, escuchan.

- Tras que se la cantaron de frente al Peña Nieto ése… son valientes, sí, se ve que tienen muchos huevos -, dice él.

- Y ovarios, menso – otro zape de ella para él.

- Órales mi reina, la voy a acusar de violencia intrafamiliar.

- Será violencia de género, menso - y otro zape.

Terminan de ver el video.

Él: – Tras que así empiezan las cosas, con unos pocos que no tienen miedo.

Ella: – O sí tienen miedo, pero lo controlan.

- ¡Media hora! – les grita el Roco.

- Sí, vámonos.

Ella va sonriendo.

- ¿Y ora de qué se ríe?

- De nada, me estaba acordando – se pega más a él – de eso que dijo de “intrafamiliar“.  ¿O sea que como quien dice quiere usted que seamos familia?

Él ni duda:

- Cámara, mi reina, pa´ luego es tarde, ya le estamos dimos dando, pero sin tantos zapes, mejor besitos, y más abajo y a la izquierda.

- ¡Órales, no me alburee, wey! – otro zape – Y nada de que “mi reina”, ¿qué no estamos en contra de la pinche monarquía?

Él, antes del zape de rigor: – Va pues, mi… plebeya.

Ella se ríe, él también.  Después de unos pasos, ella:

- ¿Y usted cree que los zapatistas nos inviten?

- Cámara, si el Vins es mi cuate y dijo que él es su carnal del cara de calcetín porque lo dejó ganar en el mortal kombat, en las maquinitas, así que nomás tenemos que decir que somos banda del Vins y ya estufas brujas - él argumenta entusiasmado.

- ¿Y será que voy a poder llevar a mi mamá?, ya está grande…

- Claro, hablando de brujas, si con suerte hasta se queda atorada en el lodo la futura suegra – él agacha la cabeza esperando el zape que no llega.

Ella, ya enojada:

- ¿Y qué madres nos van a dar los zapatistas si están bien lejos?  ¿Acaso me van a dar mejor sueldo, van a hacer que me respeten, que los pinches hombres no me estén viendo las nalgas en la calle, y que el puto patrón deje de estarme tocando con cualquier pretexto?  ¿Me van a dar para pagar la renta, para comprarle su ropa a mi hija, mi hijo?  ¿Van a bajar el precio del azúcar, el frijol, el arroz, el aceite?  ¿Me van a dar de comer?  ¿Van a enfrentarse a la tira que diario llega a molestar y extorsionar a los del barrio que venden discos pirata diciendo que es para no acusarlos con el señor o la señora Sony…?

- No se dice “pirata”, sino “de producción alternativa”, mi rei… plebeya.  Y no se esponje conmigo que estamos igual.

Pero ella ya lleva vuelo, así que ni quien la pare:

- Y a usted, ¿le van a devolver su trabajo en la planta, donde ya era calificado no sé qué madres? ¿Le van a valer los estudios, los cursos de capacitación, y todo para que el culero del patrón se llevara la empresa a no sé dónde, y el sindicato y la huelga, y todo lo que hizo, para luego terminar lavando coches?  O como a su carnal de usted, el chompis, que le quitan el trabajo y le desaparecen al patrón para que no pueda defenderse y el gobierno con su rollo de siempre de que es para mejorar el servicio y la clase mundial y la madre del muerto y acaso bajaron las tarifas, si está más caro, y la pinche luz se va a cada rato y el pinche calderón se va a dar clases de sinvergüenza con los gringos, que son los meros maestros de esa madre.  Y mi papá, que dios lo tenga en su santa gloria, que se fue a chambearle al otro lado, no para turistear, sino para sacar el varo, la luz, la lana, la paga para mantenernos cuando estábamos más escuincles y ahí nomás cruzando la línea lo torció la migra como si fuera un terrorista y no un trabajador honrado y ni el cuerpo nos entregaron y el pinche Obama ése que parece que tiene el corazón de color del dólar.

- Chale, ya pare su carro y oríllese a la orilla, mi plebeya.

- Es que cada que me acuerdo me da coraje, tanto darle y darle para que al final los de arriba se queden con todo, si nomás falta que privaticen las risas, aunque no creo, porque de ésas hay pocas, pero las lágrimas sí, ésas abundan y se hacen ricos… más ricos.  Y luego viene usted con sus cosas ésas de que los zapatistas para acá y los zapatistas para allá, y que abajo y a la izquierda y que la octava…

- La Sexta, no la octava – la interrumpe.

- La que sea, si esos weyes están muy lejos y luego hablan el español peor que usted mero.

- Ora, ora, no sea malora.

Ella se limpia las lágrimas y murmura: – Pinche lluvia, ya me arruinó el estilauder, y yo que me había arreglado para gustarle a usted merengues.

- Boiiii, si usted me gusta más sin nada… de ropa.

Se ríen.

Ella, muy seria: – Bueno, ya, a ver dígame, ¿esos zapatistas nos van a salvar?

- No, mi plebeya, no nos van a salvar.  Eso y otras cosas las tenemos que hacer nosotros mismos.

- ¿Y entonces?

- Ah, pues nos van a enseñar.

- ¿Y qué nos van a enseñar?

- Que no estamos solos.

Ella se queda callada un momento.  De pronto:

- Ni solas, menso – otro zape.

El transporte colectivo va a reventar.  A ver si el que sigue.

Hace frío, está lloviendo.  Se abrazan más, no para no mojarse, sino para mojarse juntos.

Lejos alguien espera, siempre hay alguien que espera.  Y mientras espera, con un viejo lapicero y en un cuaderno viejo y ajado, lleva la cuenta del mirar de abajo que en una ventana se mira.

(Continuará…)

Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.

SupMarcos.
Planeta Tierra.
Enero del 2013

ELLOS Y NOSOTROS. VI.- Las Miradas.

1.- Mirar para imponer o mirar para escuchar.


Por una vez podré decir
Sin que haya nadie que me contradiga
Que no es lo mismo el que desea
Que el que codicia algo
Como no son las mismas las palabras
Dichas para escuchadas
Que dichas para obedecidas
Ni tampoco es el mismo el que me habla
Para decirme algo
Que el que me habla para que me calle
“.
Tomás Segovia.
“Cuarto Rastreo” en “Rastreos y Otros Poemas”
de la editorial que tiene el buen gusto de llamarse “Sin Nombre”.
Gracias y un abrazo a María Luisa Capella, a Inés y Francisco
(bien haya la digna sangre que en sus corazones late)
por los libros y las letras-guía.

Mirar es una forma de preguntar, decimos nosotros, nosotras las zapatistas.
O de buscar…
Cuando se mira en el calendario y en la geografía, por muy lejos que estén la una y el otro, se pregunta, se interroga.
Y es en el mirar donde el otro, la otra, lo otro aparece.  Y es en la mirada donde eso otro existe, donde se dibuja su perfil como extraño, como ajeno, como enigma, como víctima, como juez y verdugo, como enemigo… o como compañer@.
Es en la mirada donde el miedo anida, pero también donde puede nacer el respeto.
Si no aprendemos a mirar el mirarse del otro, ¿qué sentido tiene nuestra mirada, nuestras preguntas?

¿Quién eres?
¿Cuál es tu historia?
¿Dónde tus dolores?
¿Cuándo tus esperanzas?

Pero no sólo importa qué o a quién se mira.  También, y sobre todo, importa desde dónde se mira.
Y elegir a dónde mirar es también elegir desde dónde.

¿O es lo mismo mirar desde arriba el dolor de quienes pierden a l@s que quieren y necesitan, por la muerte absurda, inexplicable, definitiva, que mirarlo desde abajo?

Cuando alguien de arriba mira a los de abajo y se pregunta “¿cuántos son?”, en realidad está preguntando “¿cuánto valen?”

Y si no valen, ¿qué importa cuántos son?  Para obviar ese inoportuno número están los grandes medios de comunicación de paga, los ejércitos, las policías, los jueces, las cárceles, los cementerios.
Y para el mirar nuestro, las respuestas nunca son sencillas.

Al mirarnos mirar lo que miramos, nos damos una identidad que tiene que ver con dolores y luchas, con nuestros calendarios y nuestra geografía.

Nuestra fuerza, si es que alguna tenemos, está en este reconocimiento: somos quienes somos, y hay otr@s que son quienes son, y hay otro para quien todavía no tenemos palabra para nombrarlo y, sin embargo, es quien es.  Cuando decimos “nosotros” no estamos absorbiendo, y así subordinando, identidades, sino resaltando los puentes que hay entre los diferentes dolores y las distintas rebeldías.  Somos iguales porque somos diferentes.

En la Sexta, las zapatistas, los zapatistas, reiteramos nuestro rechazo a todo intento de hegemonía, es decir, a todo vanguardismo, sea que nos toque en la delantera o que nos alineen, como a los largo de estos siglos, en la retaguardia.

Si con la Sexta buscamos a nuestros semejantes en dolores y luchas, sin importar los calendarios y las geografías que nos distancien, es porque sabemos bien que al Mandón no se le vence con un solo pensamiento, una sola fuerza, una sola directiva (por muy revolucionaria, consecuente, radical, ingeniosa, numerosa, poderosa y demás osas que esa directiva sea).

Es enseñanza de nuestros muertos, que la diversidad y la diferencia no son debilidad para el abajo, sino fuerza para parir, sobre las cenizas del viejo, el mundo nuevo que queremos, que necesitamos, que merecemos.

Sabemos bien que ese mundo no es sólo imaginado por nosotr@s.  Pero en nuestro sueño, ese mundo no es uno, sino muchos, diferentes, diversos.  Y es en su diversidad donde tiene su riqueza.
Los reiterados intentos de imponer la unanimidad, son los responsables de que la máquina haya enloquecido y acerque, cada minuto, el minuto final de la civilización como es conocida hasta ahora.
En la etapa actual de la globalización neoliberal, la homogeneidad no es sino la mediocridad impuesta como uniforme universal.  Y si en algo se diferencia de la locura hitleriana, no es en su objetivo, sino en la modernidad de los medios para conseguirlo.

-*-
Y sí, no sólo nosotras, nosotros, buscamos el cómo, el cuándo, el dónde, el qué.
Ustedes, por ejemplo, no son Ellos.  Bueno, aunque no parecen tener ningún problema en aliarse con Ellos para… ¿engañarlos y derrotarlos desde dentro?  ¿para ser como Ellos pero no tan Ellos?  ¿para menguar la velocidad de la máquina, limar los colmillos de la bestia, humanizar a la salvaje?
Sí, lo sabemos.  Hay una montaña de argumentos para darle sustento a eso.  Incluso hasta podrían forzar algunos ejemplos.

Pero…

Ustedes nos dicen que somos iguales, que estamos en lo mismo, que es la misma lucha, el mismo enemigo…  Mmh… no, no dicen “enemigo“, dicen “adversario“.  De acuerdo, eso también depende de la ocurrencia en turno.

Ustedes nos dicen que hay que unirnos tod@s porque no hay otro camino: o las elecciones o las armas.  Y ustedes, que en ese argumento falaz sostienen su proyecto de invalidar todo lo que no se supedite al reiterado espectáculo de la política de arriba, nos emplazan: muéranse o ríndanse.  Y hasta nos ofrecen la coartada, porque, argumentan, como se trata de tomar el Poder, sólo hay esos dos caminos.

¡Ah!, y nosotros tan desobedientes: ni nos morimos, ni nos rendimos.  Y, como quedó demostrado el día del fin del mundo: ni lucha electoral ni lucha armada.

¿Y si no se trata de tomar el Poder?  Mejor aún: ¿y si el Poder ya no reside en ese Estado Nación, ese Estado Zombi poblado de una clase política parásita que practica la rapiña sobre los restos de las naciones?

¿Y si los electores que tanto los obsesionan a ustedes (por eso su embeleso con las multitudes), no hacen sino votar por alguien que otros ya eligieron, como vuelta tras vuelta les demuestran Ellos mientras se divierten con cada nuevo truco que hacen?

Sí, claro, ustedes se esconden detrás de sus prejuicios: ¿los que no votan? “es por apatía, por desinterés, por falta de educación, le hacen el juego a la derecha“… su aliada de ustedes en tantas geografías, en no pocos calendarios.  ¿Votan pero no por ustedes? “es por ser de derechas, por ignorantes, por vendidos, por traidores, por muertos de hambre, ¡por zombis!

  Nota de Marquitos Spoil: Sí, nosotr@s simpatizamos con los zombis.  No sólo por nuestra semejanza física (ni maquillaje necesitamos y aún así arrasaríamos en los casting de “The Walking Dead”).  También y sobre todo porque pensamos, junto con George A. Romero, que, en un apocalipsis zombi, la brutalidad más enloquecida sería obra de la civilización sobreviviente, no de los muertos que caminan.  Y si algún vestigio de humanidad quedara, brillaría en los parias de siempre, los muertos vivientes para los que el apocalipsis empieza al nacer y nunca termina.  Como ahora mismo sucede en cualquier rincón de cualquiera de los mundos que existen.  Y no hay película, ni comic, ni serie televisiva que dé cuenta de ello.

Su mirada de ustedes está marcada por el desprecio cuando hacia abajo miran (aunque sea al espejo), y de suspiros de envidia cuando miran hacia arriba.

No se pueden imaginar siquiera que alguien no tenga otro interés en mirar ese “arriba”, que no sea el de ver cómo quitárselo de encima.

-*-
Mirar.  Hacia dónde y desde dónde.  Ahí está lo que nos separa.
Ustedes creen que son los únicos, nosotros sabemos que somos uno más.
Ustedes miran arriba, nosotros abajo.
Ustedes miran cómo se acomodan, nosotros cómo servimos.
Ustedes miran cómo dirigir, nosotros como acompañar.
Ustedes miran cuánto se gana, nosotros cuánto se pierde.
Ustedes miran lo que es, nosotros lo que puede ser.
Ustedes miran números, nosotros personas.
Ustedes calculan estadísticas, nosotros historias.
Ustedes hablan, nosotros escuchamos.
Ustedes miran cómo se ven, nosotros miramos la mirada.
Ustedes nos miran y nos reclaman dónde estábamos cuando su calendario marcaba sus urgencias “históricas”.  Nosotros los miramos y no les preguntamos dónde han estado durante estos más de 500 años de historia.
Ustedes miran cómo aprovechar la coyuntura, nosotros como crearla.
Ustedes se preocupan por los vidrios rotos, nosotros por la rabia que los rompe.
Ustedes miran los muchos, nosotros los pocos.
Ustedes miran muros infranqueables, nosotros grietas.
Ustedes miran posibilidades, nosotros lo que es imposible sólo hasta la víspera.
Ustedes buscan espejos, nosotros cristales.
Ustedes y nosotros no somos lo mismo.

-*-

Ustedes miran el calendario de arriba y a él supeditan la primavera de las movilizaciones, las masas, la fiesta, la rebeldía multitudinaria, las calles desbordando cantos y colores, consignas, desafíos, los que ya son muchos más que sólo ciento treinta y tantos, las plazas llenas, las urnas ansiosas por llenarse de votos, y ustedes corren presurosos porque es-claro-que les – falta – una – dirección – revolucionaria-partidaria-una-política-de-alianzas-amplia-flexible-porque-lo-electoral-es-su- destino-natural-pero-están-muy-chavit@s-son-fresas-pequebus-”niñ@s bien”- / -luego – lumpen – barrio – banda – prole – número-de-votantes – potenciales-ignorantes-inexpertos-ingenuos – torpes – necios, sobre todo necios.  Y ven en cada acto masivo la culminación de los tiempos.  Y después, cuando ya no hay muchedumbres ansiosas de un líder, ni urnas, ni fiestas, deciden que se acabó, que no más, que a ver si para otra ocasión, que hay que esperar 6 años, 6 siglos, que hay que mirar para otro lado, pero siempre para el calendario de arriba: el registro, las alianzas, los puestos.

Y nosotros, siempre con la mirada chueca, remontamos el calendario, buscamos el invierno, nadamos río arriba, pasamos por el arroyo, llegamos al manantial.  Ahí vemos a quienes comienzan, a los que son pocos, a los menos.  No los hablamos, no los saludamos, no les decimos qué hacer, no les decimos qué no hacer.  En cambio los escuchamos, los vemos con respeto, con admiración.  Y ellas, ellos, tal vez nunca reparen en esa pequeña flor roja, tan parecida a una estrella, tan pequeña que apenas es una piedrita, y que nuestra mano deja abajo, cerca de su pie izquierdo.  No porque queramos decirles así que la flor-roca era nuestra, de las zapatistas, de los zapatistas.  No para que esa piedrita la tomen y la arrojen contra algo, contra alguien, aunque no falten ganas ni motivos.  Sino tal vez porque es nuestro modo de decirles, a ell@s y a tod@s nuestr@s compas de la Sexta, que las casas y los mundos empiezan a construirse con pequeños guijarros y luego se crecen y casi nadie se acuerda de esos pedruscos que empiezan, tan pequeños, tan poca cosa, tan inútiles, tan solos, y entonces viene una zapatista, un zapatista, y la ve a la piedrita y la saluda y se sienta a su lado y no hablan, porque las pequeñas rocas, como los zapatistas, no hablan… hasta que hablan, y luego el caso, o cosa, según, es que se callen.  Y no, no se callan nunca, lo que pasa es que luego no hay quien escuche.  O tal vez porque vimos más lejos en el calendario y sabíamos, antes, que esta noche llegaría.  O tal vez porque así les decimos, aunque no lo sepan, pero lo sabemos nosotros, que no están sol@s.  Porque es con l@s poc@s que las cosas inician y reinician.

-*-

Ustedes no nos vieron antes… y siguen sin mirarnos.
Y, sobre todo, no nos vieron mirarlos.
No nos miraron viéndolos en su soberbia, estúpidamente destruyendo los puentes, socavando los caminos, aliándose con nuestros perseguidores, despreciándonos.  Convenciéndose de que lo que no existe en los medios simplemente no es.
No nos vieron mirándolos decir y decirse que así quedaban en tierra firme, que lo posible es el terreno sólido, que cortaban amarras de ese absurdo barco de absurdos e imposibles, y que eran estos locos (nosotros) quienes quedábamos a la deriva, aislados, solos, sin rumbo, pagando con nuestra existencia el ser consecuentes.
Pudieron ver el resurgimiento como parte de sus victorias, y ahora lo rumian como una más de sus derrotas.
Va, sigan su camino.
No nos escuchen, no nos miren.
Porque con la Sexta y con l@s zapatistas no se puede mirar ni escuchar impunemente.
Y ésa es nuestra virtud o nuestra maldición, depende hacia dónde se mire y, sobre todo, desde dónde se enciende la mirada.

(continuará…)

Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Febrero del 2013.

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Reincidentes. Grupo de Rock, Sevilla, Estado Español. Manuel J. Pizarro Fernández: Batería. Fernando Madina Pepper: Bajo y voz. Juan M. Rodríguez Barea: Guitarra y voz.  Finito de Badajoz “Candy”: Guitarra y voz.  Carlos Domínguez Reinhardt: Técnico de sonido. Versión rock de “Yo te nombro libertad” en video dedicado a la heroica lucha del Pueblo Mapuche.

 


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Eduardo Galeano narra un cuento del Viejo Antonio: “La Historia de las Miradas“.


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Joan Manuel Serrat cantando “El Sur También Existe“, de Mario Benedetti, en un concierto en Argentina, Latinoamérica.  Al terminar de cantar, Serrat se dirige tras bambalinas y lleva al escenario a Mario Benedetti, de nosotr@s tan querido (minuto 3:01 en adelante).

 

lunes, 4 de febrero de 2013

La solidaridad trajo libertad y justicia para Francisco Sántiz López


Dale play a las palabras del compa Francisco Santíz López y que se escuchen por el ciber-espacio :


Por Jessica Davies

Después de 418 días de encarcelamiento injusto, el base de apoyo zapatista fue liberado no como un triunfo del Estado de Derecho, sino gracias a la presión solidaria proveniente de individuos y organizaciones de todo el mundo.


México. El injusto encarcelamiento del zapatista Francisco Sántiz terminó después de 418 días gracias a la presión internacional organizada por los movimientos solidarios.

Por ellos, expresiones de alegría se suceden en todas partes del mundo por la liberación del indígena Sántiz López, conseguida después de 418 días de encierro por crímenes que él nunca cometió.

La orden de liberación afirma que las pruebas sobre su inocencia no fueron tomadas en cuenta, confirmando lo que la Junta de Buen Gobierno de Oventic ya había dejado claro, que “su único delito fue el de ser zapatista”. Al salir de la cárcel, el tzeltal declaró: “Ahí vamos a seguir la lucha con el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), a seguir el camino, vamos a ganar”.

Antecedentes

En el comunicado publicado el 24 de enero de 2013, el subcomandante Marcos ofrece ejemplos de individuos que son excluidos y perseguidos. Uno de ellos es “Francisco Sántiz López, indígena zapatista, preso injustamente por las ‘fuerzas del orden’”. El día anterior, Hermann Bellinghausen escribió en La Jornada que Francisco “sigue preso sin motivo, y su caso congelado, más como rehén político que reo”.

Francisco es originario de la comunidad de Banavil, Tenejapa, en la región de los Altos, en el norte de Chiapas. Es un campesino que tiene un puesto en el mercado local, casado, con ocho hijos y 12 nietos. Ha sido base de apoyo y comprometido con los zapatistas desde hace más de 20 años, desde antes del levantamiento del 1 de enero de 1994, y según la Junta de Buen Gobierno de Oventic, es “una persona honesta que cumple con los cargos de la comunidad y de la organización”.

El 4 de diciembre de 2011, Francisco Sántiz López fue detenido y acusado de participar en un enfrentamiento violento que ocurrió ese día en Banavil y dejó dos personas muertas. A pesar de que muchos testigos afirmaron que él no estaba presente en el lugar cuando se dio el enfrentamiento, sino que estaba a muchos kilómetros de distancia -trabajando en su puesto de verduras y frutas en la sede municipal de Tenejapa, lugar en donde lo detuvieron-, Francisco fue encarcelado 418 días en el Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados (CERSS) número cinco en San Cristóbal de Las Casas.

El ataque armado fue organizado por un grupo de priistas contra cuatro familias tzeltales simpatizantes de los zapatistas, pero no zapatistas en sí. Durante los actos bélicos, uno de los agresores fue asesinado y una de las víctimas, Alonso López Luna, fue desaparecido y solamente se encontró su brazo, pero el caso quedó sin investigar. Las cuatro familias indígenas fueron desplazadas y siguen en pésimas condiciones de vivienda, lejos de su comunidad rural, en las afueras de la ciudad 
de San Cristóbal, mientras que los agresores mantienen ocupadas a sus tierras.

El 22 de marzo de 2012 se retiraron los cargos no comprobados contra Francisco de asesinato y asalto agravado, y fue liberado. Sin embargo, justo cuando salía de la cárcel, fue detenido de nuevo, esta vez debido a una acusación federal por portación de arma de uso exclusivo del Ejército, Fuerza Armada y Aérea. A pesar de que no había pruebas de que Francisco tuviera armas de fuego, fue nuevamente encarcelado.

La Campaña por la liberación

A nivel local, nacional e internacional, se difundió mucha información, cartas, peticiones y videos, y se realizaron varias acciones, reuniones, foros, y manifestaciones artísticas por la liberación de Francisco Sántiz López.
Muchas de las acciones también se enfocaron en otro preso famoso, icónico e inocente, el profesor tzotzil Alberto Patishtán Gómez, injustamente encarcelado desde julio de 2000, y quien en 2002 fue condenado a 60 años de cárcel. Desde entonces, llegó a ser bien conocido y altamente respetado por su trabajo a favor de los derechos humanos de sus compañeros presos, por haber formado organizaciones de presos dentro de las cárceles, como la Voz del Amate, y por haber dirigido a los presos en huelga de hambre en demanda de sus derechos y libertades.

“¡A tumbar las paredes del calabozo!”

Esta campaña mundial para tumbar los muros de la cárcel y liberar a los dos prisioneros fue organizada y coordinada por Movimiento por Justicia del Barrio de La Otra Campaña en Nueva York. Ésta se dio en cuatro etapas: las primera y segunda semanas de lucha global, en abril y junio de 2012; la carta pública exigiendo la liberación inmediata de Francisco Sántiz López y Alberto Patishtán Gómez, en junio del mismo año; y finalmente, la jornada “A 9 Meses: 9 Días de Acción Global para Tumbar las Paredes del Calabozo”, en agosto y septiembre de 2012. Con mucha energía, el impulso continuó y a lo largo de la campaña se organizaron más y más acciones y eventos. Entre los video mensajes producidos estaban los del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil, y del Movimiento de Habitantes de Casas de Cartón de Sudáfrica (Abahlali baseMjondolo).
La convocatoria a la campaña decía: “Hemos visto con dolor, desde las acusaciones falsas hasta las irregularidades jurídicas, todos los esfuerzos deshumanizadores del mal gobierno en sus tres niveles y de sus dirigentes de todos los niveles… Buscan borrar el rostro de nuestros compañeros para que cesen de ser visibles. Buscan borrar la palabra de nuestros compañeros para que paren de ser escuchados. Buscan borrar su libertad física para que no luchen más. Porque es más fácil enterrar entre las paredes de un calabozo a un cuerpo que no lleva cara, que no hace ruido, que no tiene vida.”
Pero nosotros seguimos escuchándolos desde lejos, y sus dignos gritos, sus vidas imprescindibles, nos llaman a que caminemos a su lado para que sean libres. Nos llaman a que unamos nuestras fuerzas para tumbar las paredes que los encierran.”

Los convocantes, Movimiento por Justicia del Barrio, también declaraban que “como una organización mayoritariamente de migrantes mexicanos, hemos experimentado en carne propia la inhumana realidad de los muros fronterizos y sociales que los de arriba nos imponen. Hemos vivido y retado las muchas injusticias que son como ladrillos en estos muros, pero también hemos vivido y visto que de por si se pueden tumbar. En cuanto nos unamos todas y todos, juntando nuestras fuerzas y organizándonos, éstos se volverán polvo. Así que para nosotr@s la solidaridad y acción al nivel nacional e internacional es de suma importancia. Unid@s y junt@s, ganaremos.”

Pronunciamientos de apoyo, “su lucha es nuestra lucha”

Varios escritores conocidos se sumaron a la campaña “¡A tumbar las paredes del calabozo!” y escribieron cartas de apoyo. El pensador y catedrático John Holloway envió una carta donde reconocía que Patishtán y Sántiz: “están sufriendo por nosotros. Su lucha es nuestra lucha.” La carta finalizaba diciendo que, ante la destrucción constante del sistema, “hay gente como Alberto y Francisco que dicen No, que no lo van a aceptar… Por eso todas las protestas, por eso todas las cartas – porque nosotras y nosotros estamos con ellos en la cárcel”.

Una carta de Raúl Zibechi, el escritor, pensador y analista de Uruguay, presentó otra declaración sobre la justicia de arriba, que persigue a los pobres cuando se organizan y premia a los de arriba cuando se roban los bienes públicos.  Zibechi señaló que “Algún día nuestra justicia podrá juzgar a los de arriba; y ese día los de arriba serán condenados a vivir de su trabajo, a cuidar de los bienes comunes… Ese día, que no está lejos, recordaremos a los hermanos Patishtán y Sántiz López como dos de los muchos parteros y parteras que hicieron posible el nacimiento de un mundo nuevo.”
El luchador social peruano Hugo Blanco comentó: “En México las cárceles no son para los narcotraficantes, sino para indígenas que no han hecho nada malo, como Alberto Patishtán Gómez y Francisco Sántiz López”. Para Blanco, el delito de los dos presos políticos es luchar por un país “donde todos trabajen y todos vivan tranquilamente, sin explotar a nadie ni ser explotados”.

Gustavo Esteva, escritor y activista de Oaxaca, escribió que “mientras ellos sigan presos lo estamos todos: nos aprisiona este sistema abominable de cuyas rejas no hemos sabido librarnos”, Para el académico, solamente las autonomías nos permitirán “salir del calabozo”.

A la par que se desarrollaba la última fase de “A tumbar las paredes del calabozo”, el extraordinario Movimiento por Justicia del Barrio también organizó la campaña mundial “Eco Mundial en Apoyo a l@s Zapatistas”, de julio a noviembre de 2012.

Esta campaña llamó la atención en todo el planeta hacia el caso de Francisco, porque uno de sus objetivos principales fue exigir su libertad. Grupos y personas de 25 países participaron en el la campaña “¡A Tumbar las Paredes del Calabozo!”, y de 29 países en la campaña “Eco”, con contenido sobre la campaña traducido a 11 idiomas.

El caso jurídico

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) presentó un amparo indirecto en la corte federal en favor de Francisco, el 25 de octubre de 2012, a causa de “las graves violaciones al debido proceso” cometidas en su contra, y exigiendo su liberación inmediata.
El Centro de Derechos Humanos señaló claramente, y no por primera vez, que estaba convencido de que este caso sirve como “ejemplo en el que el Estado mexicano utiliza el sistema de justicia para criminalizar a las bases de apoyo zapatistas, como consecuencia de su ejercicio del derecho a la libre determinación y autonomía, con base en los Acuerdos de San Andrés, el Convenio 169 de la OITb (Organización Internacional del Trabajo) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos indígenas”.

El 4 de diciembre de 2012, Francisco cumplió un año de prisión. La Jornada informó que Alberto Patishtán dijo: “El compañero Francisco Sántiz manda decir: ‘no me cansaré de  pedir justicia’. Él es un ejemplo importante de los delitos que se ‘imponen’ a los inocentes que están en las cárceles de México”.

El amparo solicitado para la protección de la justicia federal se concedió a Francisco el 3 de enero de 2012. El 10 de enero, el Frayba escribió: “Este Centro de Derechos Humanos considera que el gobierno federal no tiene elementos para seguir privando de la libertad a Francisco Sántiz López, base de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.
Como resultado del amparo legal concedido, se ordenó a un juez que determinara el estado legal de Francisco. El 25 de enero de 2013, el Frayba informó que la orden había sido emitida y que el caso debía resolverse dentro un plazo de 24 horas. Esa misma noche, el preso político fue puesto en libertad. “Saben que soy inocente”, dijo a la prensa mientras emprendía la vuelta con familia. Su libertad se hizo posible por el aumento masivo de la conciencia y aplicación de la presión debido a la organización de las campañas internacionales, junto con un desafío a la base jurídica de su encarcelamiento.

El significativo

Mientras que su liberación ofrece cierta esperanza a los familiares, amigas y apoyadores de Alberto Patishtán Gómez -quien ojalá sea liberado muy pronto también-, el encarcelamiento injusto de Francisco Sántiz López y la fabricación de delitos en su contra deben ser vistos como parte de la estrategia del gobierno en su guerra de baja intensidad, que junto con una serie de constantes agresiones directas, busca destruir la resistencia de las comunidades zapatistas. “El único delito que tiene”, dijo la Junta, “es luchar por su pueblo, por decir la verdad, por luchar por la verdadera Democracia, Libertad y Justicia”.

En las palabras de la campaña “Eco Mundial en Apoyo a l@s Zapatistas”, el “injusto encarcelamiento de Francisco no es un caso aislado, sino que forma un parte de la guerra continua del Estado mexicano en contra de las comunidades zapatistas, una guerra que a través del acoso, los ataques y detenciones arbitrarias, busca debilitar y aniquilar la resistencia y el proceso de autonomía que las bases de apoyo zapatistas están llevando a cabo en Chiapas”.

Su libertad se consigue durante un momento de gran esperanza y posibilidades, y llega poco después del “resurgimiento” zapatista el 21 de diciembre del 2012, el día de la finalización del ciclo 13 del Baktun en el calendario maya, y el inicio de la “nueva era” del ciclo 14. También llega en un momento en que el nuevo gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Enrique Peña Nieto se embarca en una nueva estrategia de contrainsurgencia, basada en la propaganda, la desinformación y el engaño. Aquellos que se preocupan por la democracia, la libertad, la justicia y ese otro mundo posible por el que luchamos, no debemos bajar la vigilancia.

El Movimiento por Justicia del Barrio dedica algunas palabras a la liberación de Sántiz: “Su resistencia y su valentía han sido para nosotr@s una inspiración y una poderosísima razón para seguir luchando. Las paredes que encerraron a nuestro hermano Francisco no pudieron con la memoria. Con el tiempo, toda pared se derrumba, pero la memoria de un pueblo que lucha con todo su ser por unir su dignidad, nunca tendrá fin”.

Para el movimiento de migrantes, la liberación de Sántiz no fue un triunfo del Estado de Derecho, sino “de nuestras hermanas y hermanos zapatistas y de nuestros compañeros de buen corazón en diferentes rincones del mundo”. El Movimiento festeja que “juntas luchamos y logramos la liberación de nuestro hermano Francisco.”
 

CARTA DE JOHN HOLLOWAY

Al Movimiento por Justicia del Barrio, La Otra Campaña, Nueva York

¡Qué impresionante! Ola tras ola de protesta por la liberación de Alberto Patishtán y Francisco Sántiz López, carta tras carta llegando de cada parte del mundo. Resultado por supuesto de la organización y determinación de los organizadores de las semanas de lucha por su liberación, pero es algo mucho más que eso. Reconocemos en Alberto y Francisco a nosotros, reconocemos que están sufriendo por nosotros. Su lucha es nuestra lucha. Su lucha es la lucha de todos los que soñamos todavía que pueda haber un futuro para la humanidad, una vida digna. Su encarcelamiento es simplemente otra manifestación de que el capitalismo no tiene lugar para la humanidad.
El sistema actual es una agresión constante, una máquina de destrucción que busca destruir todo lo que no se subordina a su lógica del dinero, todo lo que se opone a la lógica de la ganancia. Pero no logra hacerlo porque hay gente como Alberto y Francisco que dicen No, que no lo van a aceptar – Alberto y Francisco e Inés y César y Juan y Ana y Julio y Sergio y Toño y Virginia y Hortensia y Cecilia y Gustavo y Tom y Bill y Vittorio y Martha y Hans y Sabu y Mariana y Silvia y Eric y Giuseppe y François, y, y, y, y, y millones y millones y millones que no vamos a aceptar. Por eso todas las protestas, por eso todas las cartas – porque nosotras y nosotros estamos con ellos en la cárcel. Para que ellos respiren, para que ellos vivan, para que nosotras y nosotros respiremos, vivamos, tenemos que tumbar las paredes del calabozo. Tumbemos las paredes de los calabozos de Chiapas, los calabozos del mundo, tumbemos el sistema-calabozo. John Holloway


CARTA DE RAÚL ZIBECHI

A los compañeros del Movimiento por Justicia del Barrio:
A la campaña de Lucha Mundial por la Libertad de Patishtán y Sántiz López:
“El color de las cárceles es la marca en el cuerpo del lugar que se ocupó en la historia”, dice la compañera Rita Laura Segato.

Los de arriba están criminalizando el lugar que ocupan las gentes del color de la tierra. Esa es la justicia del Estado, del mal gobierno. Una justicia que encarcela a los hijos de la Pachamama, a los que la defienden y la cuidan, pero deja el libertad a los que la destruyen para usarla como mercancía.
La campaña internacional por la libertad de Patishtán y Sántiz López está mostrando las verdaderas razones por las que están en prisión. Cuando los de abajo se ponen de pie, cuando los pobres del mundo dicen su palabra y se organizan, son sistemáticamente acusados de terroristas y violentos, y contra ellos se ponen en marcha campañas de difamación y se les echan encima los aparatos represivos.

Cuando los de arriba se roban los bienes públicos, cuando los banqueros se apropian de los dineros y del trabajo de todos, son premiados con cargos en los malos gobiernos y se usan los dineros de los 

Estados para salvar sus negocios sucios.

No son errores ni desviaciones, sino el verdadero sentido de la justicia de los Estados: proteger a los de arriba y condenar a los de abajo. En este mundo existen dos justicias: la de los gobiernos y la de los pueblos. La primera la ejecutan señores blancos y ricos protegidos por guardias armados, que se encierran en palacios para tomar decisiones. La segunda es la justicia comunitaria que toma sus decisiones en las asambleas de la gente común, que es la gente del color de la tierra, donde todos y todas pueden debatir porque no hacen falta abogados ni especialistas para distinguir el bien del mal.

Son dos justicias para dos mundos opuestos. Algún día nuestra justicia podrá juzgar a los de arriba; y ese día los de arriba serán condenados a vivir de su trabajo, a cuidar de los bienes comunes. Serán condenados a vivir como vivimos el 99% de los seres humanos.

Ese día, que no está lejos, recordaremos a los hermanos Patishtán y Sántiz López como dos de los muchos parteros y parteras que hicieron posible el nacimiento de un mundo nuevo.

Raúl Zibechi
Montevideo

CARTA DE HUGO BLANCO

A las hermanas y hermanos de México y del mundo:

Ahora México se ha convertido en el país modelo para el país poderoso del norte.

Los Estados Unidos son el país más consumidor de droga, son el país donde radican los grandes barones de la droga. Son el país que envía los insumos químicos para la producción de la cocaína. Son el principal país donde se lava el dinero. Son el país de donde se envía armas a los narcotraficantes.

México sirve de laboratorio para la falsamente llamada “guerra al narcotráfico”. Se ha movilizado al ejército en esa guerra en la que mueren centenares de personas inocentes que nada tienen que ver con el narcotráfico.

El sueño de los barones de la droga de Estados Unidos es extender ese modelo por toda América Latina para así aplastar a los pueblos y ganar mucho dinero.

En México las cárceles no son para los narcotraficantes, sino para indígenas que no han hecho nada malo, como Alberto Patishtán Gómez y Francisco Sántiz López.

¿Cuál fue el “delito” de ellos? Pensar que México debe ser para todos los mexicanos, donde todos trabajen y todos vivan tranquilamente, sin explotar a nadie ni ser explotados, disfrutando de los frutos que nos da la tierra. Un país donde todos puedan educarse, donde todos puedan atender su salud, donde no haya ni millonarios ni mendigos. Un país donde todos se interesen por todos, como en las comunidades indígenas. Un país que esté formado por comunidades de comunidades, en el campo y en las ciudades. Donde no haya quienes mandan y quienes obedecen, donde todos manden. Un país donde todos sean profundamente solidarios, donde no sea necesario pisar en la cabeza de otro para subir.

Pensaban así, y entendieron que no debían conformarse con pensar, que debían colaborar para construir ese país solidario que viviera en un mundo solidario.

Por eso Alberto adhirió a “la otra campaña” y Francisco fue base de apoyo del EZLN.

Por eso Alberto está 12 años preso y Francisco 6.

Hermanas y hermanos de México y de otros países, con toda justicia piensan que eso debe acabar, que Alberto y Francisco deben salir libres ¡YA!, por eso han convocado a la “Segunda Semana de Lucha Mundial por la Libertad de Patishtán y Sántiz López: ¡A Tumbar Las Paredes del Calabozo!”
Así como Alberto y Francisco no se conformaron con pensar en un México nuevo en un mundo nuevo y trabajaron para conseguirlo, nosotros no debemos conformarnos con desear su libertad, debemos actuar para conseguirla participando en la campaña.

Hugo Blanco

Director de “Lucha Indígena” Perú

CARTA DE GUSTAVO ESTEVA

Al Movimiento por Justicia del Barrio, La Otra Campaña, Nueva York

Estimados compañeros:

Desde mi rincón oaxaqueño deseo sumar todo el corazón, la esperanza y la energía a la Segunda 
 Semana de Lucha Mundial ¡A tumbar las paredes del calabozo!

Ha llegado la hora de tumbar ese calabozo y todos los demás.

Alberto Pathistán lleva más de diez años en una cárcel injusta. No podemos cerrar los ojos ante eso y alzarnos de hombros, agregándolo a la larga lista de los presos políticos. Tampoco podemos tranquilizarnos al pensar que Francisco Sántiz sólo ha estado seis meses en prisión. La cárcel de estos dos compañeros tiene que pesar sobre nosotros como si fuera nuestra propia cárcel. Porque en verdad lo es. Mientras ellos sigan presos lo estamos todos: nos aprisiona este sistema abominable de cuyas rejas no hemos sabido librarnos.

Dice bien don Raúl Zibechi: dominan dos justicias. Las leyes y los tribunales sirven para que unos puedan ignorarlas y violarlas y para que otros, la mayoría, paremos en la cárcel. Las leyes y los tribunales sirven para que Felipe Calderón y Juan Sabines sigan impunemente ordenando asesinatos y otros crímenes y para que luchadores sociales como Alberto y Francisco padezcan su prisión.

Dice bien John Berger que si se viera obligado a usar una sola palabra para describir el mundo de hoy usaría la palabra prisión. Y sí: nuestra lucha, la lucha de todos los días, todos los instantes, tiene que ser una lucha contra el régimen capitalista y contra quienes lo administran desde el Estado. Tenemos que romper ante todo las rejas que aún tenemos en la cabeza, las que llevan a pensar que cambiando allá arriba algunas cositas o personas todo va a arreglarse. Y luego tenemos que romper las cadenas que aún atan nuestras manos y nuestros pies y nos impiden ponernos en marcha a la conquista de nuestra autonomía en cada pedazo del mundo que nos toca vivir. Sólo esas autonomías, afianzadas en cada lugar y enlazadas solidariamente en todas partes, nos permitirán salir del calabozo.

Como nos dijeron hace tiempo los zapatistas, estamos en la Cuarta Guerra Mundial. La lanzan contra nosotros las corporaciones y los gobiernos de todo el mundo. Por eso nuestra lucha no puede ser aislada. Por eso tenemos que decirles ¡Basta! y hacerles ver que estamos firmes y seguimos decididos. Nada nos detendrá.

Es admirable, compañeros, la solidaridad que ya han logrado levantar en torno a Alberto y Francisco. Son ellos modelo y símbolo para todos nosotros, como lo es la iniciativa que toman desde ese modesto barrio al Este de Harlem.

Queremos estar ahí, con ustedes, quienes aún hemos podido quedarnos en Oaxaca y desde aquí mantenemos la lucha para tumbar las paredes de todos los calabozos que nos aprisionan.

Un abrazo solidario,
Gustavo Esteva
San Pablo Etla, Oaxaca.


Publicado el 04 de febrero de 2013 en desinformemonos.org

sábado, 26 de enero de 2013

ELLOS Y NOSOTROS


IV.- Los dolores de abajo.
Enero del 2013.
¿Cuántas veces no nos ha parado en la calle una patrulla por el delito de
“portación de cara” sospechosa o cresta y después de unos golpes y de ser
extorsionados nos dejan ir?
“Represión y Criminalización”, Cruz Negra Anarquista-México. Enero/2013
- ¿Y a la gente joven que ahora mismo ven en ti un héroe y un ejemplo de
una persona que ha sido injustamente castigado por un sistema represor? –
- Que héroe, no. Que héroe es cada uno de los jóvenes que salen cada día a
la calle a organizarse a cambiar esta sociedad injusta y este sistema
económico, político. Y se organizan, se defienden… Que no teman, que el
miedo va a cambiar de bando –
Alfonso Fernández, detenido en prisión a raíz del 14N, en el Estado Español,
entrevistado por Shangay Lily, en Kaos en la Red. enero del 2013.
“Es necesario un enemigo para darle al pueblo una esperanza. (…) Ahora
bien, el sentimiento de la identidad se funda en el odio hacia los que no son
idénticos. Hay que cultivar el odio como pasión civil. El enemigo es el
amigo de los pueblos. Hace falta a quien odiar para sentirse justificados en
la propia miseria. Siempre. El odio es la verdadera pasión primordial.”
Umberto Eco. El Cementerio de Praga.
¿Dónde y cuándo empieza la violencia?
Veamos.
Frente a un espejo, en cualquier calendario y en cualquier geografía…
Imagine que usted es diferente al común de la gente.
Imagine que usted es algo muy otro.
Imagine que usted tiene determinado color de piel o de cabello.
Imagine que lo desprecian y lo humillan, que lo persiguen, que lo encarcelan, que lo matan por eso, por ser diferente.
Imagine que desde que nace, todo el sistema le dice y le repite que es usted algo raro, anormal, enfermo, que debe arrepentirse de lo que es y que, después de achacarlo a la mala suerte y/o a la justicia divina, debe hacer todo cuanto le sea posible por modificar ese “defecto de fabricación”.
/ Y, claro, mire usted, precisamente tenemos un producto que sencillamente
hace m-a-r-a-v-i-l-l-a-s con defectos congénitos. Este pensamiento lo alivia
de la rebeldía y ese tan molesto estarse quejando de todo. Esta crema le
cambia el color de la piel. Este tinte para el cabello le da la tonalidad de
moda. Este curso de “cómo ganar amig@s y ser popular en la red” le da
todo lo necesario para ser una persona moderna. Este tratamiento le
devolverá la juventud. Este dvd le mostrará cómo comportarse en la mesa,
en la calle, en el trabajo, en la cama, en los asaltos ilegales (ladrones), en
los asaltos legales (bancos, gobernantes, elecciones, empresas legalmente
establecidas), en las reuniones sociales… ¿qué? Oh, ¿no lo invitan a las
reuniones sociales?… ok, también le indica cómo hacer para que lo inviten.
En fin, aquí sabrá usted el secreto de cómo triunfar en la vida. ¡Deje muy
atrás a lady Gaga y yustin biber en número de seguidores en tuiter! Incluye
una máscara según su elección. ¡Tenemos de todas! También la de CSG…
ok, ok, ok, ése fue un mal ejemplo, pero sí tenemos una para cada necesidad.
¡Que ya no lo miren con asco! ¡Que ya no le digan nac@, indi@, prole,
negr@, región 4, zombie, filozapatista! /
Imagine usted que, a pesar de todos sus esfuerzos y buenas acciones, no logra ocultar su color de piel o de cabello.
Ahora imagine que se lanza una campaña para eliminar a tod@s quienes son como usted.
No es que haya un evento para darle inicio, o una ley que lo establezca, pero usted se da cuenta que todo el sistema empieza a andar y dirigirse contra usted, y contra quienes son como usted. Toda la sociedad convertida en una máquina cuyo propósito principal es aniquilarlo.
Primero hay miradas de desaprobación, asco, desprecio. Siguen los insultos, agresiones. Después hay detenidos, deportados, encarcelados. Luego muertos por aquí y por allá, legal e ilegalmente. Finalmente una campaña en forma, la máquina en toda su capacidad, para desaparecerl@ a usted y a tod@s l@s que se le asemejen. La identidad de quienes forman la sociedad se afirma con el odio hacia usted. ¿Su culpa? Ser diferente.
-*-
¿Todavía no lo ve?
Ok, imagine entonces que usted es… (ponga usted el masculino, el femenino o lo otro, según su caso).
Un indígena en un país dominado por extranjeros. Una parvada de helicópteros militares se dirige a sus tierras. La prensa dirá que la ocupación del parque eólico impedía la disminución de la contaminación o que la selva estaba siendo destruida. “El desalojo era necesario para reducir el calentamiento global del planeta“, secretario de gobierno.
Un negro en una nación dominada por blancos. Un juez WASP le va a dictar sentencia. El jurado lo declaró culpable. Entre las pruebas presentadas por la fiscalía está un análisis de la pigmentación de su piel.
Un judío en la Alemania nazi. El oficial de la Gestapo lo mira fijamente. Al otro día el informe dirá que se ha depurado la raza humana.
Un palestino en la Palestina actual. El misil del ejército israelí apunta a la escuela, el hospital, el barrio, la casa. Mañana los medios dirán que se abatieron objetivos militares.
Un inmigrante en el otro lado de cualquier frontera. Se acerca una patrulla de la migra. Al día siguiente no aparecerá nada en los noticieros.
Un cura, monja, seglar que optó por los pobres, en medio de la opulencia del Vaticano. El discurso del Cardenal va dirigido contra quienes se inmiscuyen en cosas terrenales.
Un vendedor ambulante en un centro comercial exclusivo en una zona residencial exclusiva. El camión de granaderos se estaciona. “Defendemos el libre comercio“, declarará el delegado gubernamental.
Una mujer sola, de día o de noche, en un transporte público lleno de hombres. Una pequeña variación en el porcentaje de “violencia de género”. El agente policial dirá: “es que luego ellas provocan”.
Un gay solo, de día o de noche, en un transporte público lleno de machos. Una mínima variación en el porcentaje de “violencia homofóbica”.
Una trabajadora sexual en una calle extraña y esquina ajena… se acerca una patrulla. “El gobierno combate la trata de blancas con eficacia” dirá la prensa.
Una punk, un rastafari, una skatera, un cholo, una metalera, en la calle, de noche… se acerca otra patrulla. “Estamos inhibiendo las conductas antisociales y el vandalismo“, jefe de gobierno.
Un grafittero “rayando” en el World Trade Center… se acerca una otra patrulla. “Haremos todo lo necesario para tener una ciudad bella y atractiva para el turismo“, cualquier funcionario.
Un comunista en una reunión del partido fascista de derecha. “Estamos en contra de los totalitarismos que tanto daño han hecho en el mundo“, el presidente del partido.
Un anarquista en una reunión del partido comunista. “Estamos en contra de las desviaciones pequeño-burguesas que tanto daño han hecho a la revolución mundial“, el secretario general del partido.
Un programa del noticiero “31 minutos” en la barra informativa de CNN. Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque se miran desconcertados, no dicen nada.
Un grupo alternativo de música tratando de vender su disco en un concierto de Lady Gaga, Madona, Justin Bieber, el o la que les siga. La tira se acerca. Las fans gritan a rabiar.
Una artista danzando fuera del gran centro cultural donde se presenta la función (sí-de-gala-sólo-con-invitación-lo-sentimos-señorita-está-usted-estorbando), del ballet Bolshoi. Seguridad procede a restablecer la tranquilidad.
Un anciano en una reunión presidida por el ministro japonés de finanzas Taró Asó (estudió en Stanford y hace poco pidió a las personas mayores de edad “que se den prisa en morir” porque sale muy caro que sigan vivos). Se recorta aún más el gasto social.
Un Anonymus criticando el “copyright” en una junta de accionistas de Microsoft-Apple. “Un peligroso hacker tras las rejas“, señalarán los medios.
Un joven Mapuche que, en Chile, reclama el territorio de sus antecesores mientras ve venir las tanquetas y el verde ofensivo de los carabineros. La bala que lo hiere mortalmente en la espalda seguirá impune.
Un joven y/o estudiante o desempleado en un retén del ejército-policía-guardia civil-carabineros. ¿Lo último que escuchó? “¡Disparen!
Un comunero nahua en las oficinas de una empresa minera trasnacional. Uniformados lo secuestran. “Estamos investigando“, respectivos gobiernos.
Un disidente frente a los muros de gris metal levantados, mientras del otro lado la clase política mexicana se traga el sapo de una imposición más. Recibe el golpe de una bala de goma que le hace perder un ojo o le rompe el cráneo. “Se llama a la unidad por el bien del país. Hora de dejar las rencillas detrás“, cabezas de noticieros.
Un campesino frente a un ejército de abogados y policías escuchando que la tierra que trabaja, donde nacieron y crecieron sus padres, sus abuelos, sus tatarabuelos, y así hasta que el tiempo se confunde, es ahora propiedad de una empresa inmobiliaria y que usted está despojando a los pobres empresarios de algo que legalmente les pertenece. La cárcel.
Un opositor al fraude electoral que ve cómo son exonerados los 40 ladrones y sus lame-suelas. La burla: “hay que darle la vuelta a la página y mirar hacia adelante“.
Un hombre o una mujer que se acerca a ver de qué es la bulla y de pronto es “encapsulada” por las fuerzas del orden. Mientras la o lo empujan, golpean y patean para llevarla a la patrulla, usted alcanza a ver que las cámaras de conocido canal de televisión están apuntando para otro lado.
Un indígena zapatista en la cárcel del mal gobierno (PRI-PAN-PRD-PT-MC) desde hace varios años. Lee en el periódico: “¿Por qué el EZLN reaparece hasta ahora que el PRI regresó al Poder? Muy sospechoso.
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¿Nos sigue?
Ahora…
¿Siente la certeza de estar fuera de lugar?
¿Siente el miedo de ser ignorad@, insultad@, golpead@, burlad@, humillad@, violad@, encarcelad@, asesinad@ sólo por ser quien es?
¿Siente la impotencia de no poder hacer nada para evitarlo, para defenderse, para ser escuchado?
¿Maldice usted el momento en que se metió en ese lugar, el día en que nació, la hora en que comenzó a leer este texto?
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Varios de los ejemplos arriba mencionados tienen nombre, calendario y geografía:
Juan Francisco Kuykendall Leal. El compa Kuy, de la Sexta, profesor, dramaturgo, director de teatro. Cráneo destrozado el 1 de diciembre del 2012 por un disparo de las “fuerzas del orden”. Planeaba hacer una obra de teatro sobre Enrique Peña Nieto.
José Uriel Sandoval Díaz. Joven estudiante de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, e integrante del Consejo Estudiantil de Lucha. Perdió un ojo en la represión del 1 de diciembre del 2012, a raíz del ataque de las “fuerzas del orden”. Planeaba resistir la imposición de Enrique Peña Nieto.
Celedonio Prudencio Monroy. Indígena Nahua. secuestrado el 23 octubre del 2012 por las “fuerzas del orden”. Planeaba resistir el despojo de las tierras nahuas por parte de las mineras y los talamontes.
Adrián Javier González Villarreal. Joven alumno de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, asesinado en enero del 2013 por las “fuerzas del orden”. Planeaba graduarse y ser un profesional exitoso.
Cruz Morales Calderón y Juvencio Lascurain. Campesinos tomados prisioneros en Veracruz, 2010-2011, por las “fuerzas del orden”. Planeaban resistir el despojo de sus tierras por parte de empresas inmobiliarias.
Matías Valentín Catrileo Quezada. Joven indígena Mapuche, asesinado el 3 de enero del 2008, en Chile, Latinoamérica, por las “fuerzas del orden”. Planeaba resistir el despojo de la tierra mapuche por parte del gobierno, latifundistas y empresas trasnacionales.
Francisco Sántiz López, indígena zapatista, preso injustamente por las “fuerzas del orden” Planeaba resistir la contrainsurgencia gubernamental de Juan Sabines Guerrero y Felipe Calderón Hinojosa.
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Ahora… no se desespere, ya casi terminamos…
Ahora imagine usted que no tiene miedo, o que sí lo tiene pero lo controla.
Imagine que va usted y, frente al espejo, no sólo no oculta o maquilla su diferencia, sino que la remarca.
Imagine que usted hace de su ser diferente un escudo y un arma, se defiende, encuentra a otr@s como usted, se organiza, resiste, lucha, y, sin darse apenas cuenta, pasa del “soy diferente” al “somos diferentes”.
Imagine que no se esconde usted detrás de la “madurez” y la “sensatez”, detrás de los “no es el tiempo”, “no hay condiciones”, “hay que esperar”, “es inútil”, “no hay remedio”.
Imagine que no se vende, que no claudica, que no se rinde.
¿Pudo imaginarlo?
Bueno, pues aunque ni nosotros ni usted lo sepamos todavía, somos parte de un “nosotros” más grande y aún por construir.
(continuará…)
Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Enero del 2013.
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Escucha y ve el video que acompaña este texto:
“Born Free” interpretada por M.I.A. (Mathangi “Maya” Arulpragasam). Video. Director: Romain Gavras (hijo de Costa Gavras). Fotografía: André Chemetoff. Producción: Mourad Belkeddar. Producción Ejecutiva: Gaetan Rousseau / Paradoxal. Este video fue censurado por YouTube debido a su contenido.

M.I.A, Born Free from ROMAIN-GAVRAS on Vimeo.
“Burnin´ an Lootin´” de Bob Marley. Video inicio de “La Haine” (“El Odio”), escrito y dirigido por Mathieu Kassovitz, 1995. Subtítulos en español.

II.- La Máquina en casi 2 cuartillas.

III.- Los Capataces.

En algún lugar de México…
El señor golpea la mesa, furioso.
- ¡Aniquílenlos!
– Señor, con todo respeto, llevamos más de 500 años intentándolo. Los sucesivos imperios encumbrados lo han intentado con todo el poderío militar de la época -.
– ¿Y por qué siguen ahí?
– Err… todavía lo estamos tratando de entender – el lacayo mira con reproche al que tiene uniforme militar.
El aludido se levanta y, en posición de firmes, extiende su brazo derecho al frente, con la mano extendida, y grita con entusiasmo:
¡Heil…! perdón, quise decir, lo saludo, señor – Luego de dirigir una mirada amenazadora que calla las risitas de los demás comensales, continúa:
- El problema, señor, es que esos herejes no nos enfrentan donde somos fuertes, nos dan la vuelta, nos atacan en nuestras debilidades. Si todo fuera cuestión de plomo y fuego, bueno, pues hace tiempo que esas tierras, con sus bosques, agua, minerales, gente, hubieran sido conquistadas y así usted hubiera podido ofrecerlas en tributo al gran Mandón, señor. Esos cobardes, en lugar de enfrentarse a nosotros sólo con sus heroicos pechos desnudos, o con arcos, flechas y lanzas, y quedar como héroes (derrotados sí, pero como héroes), se preparan, se organizan, se ponen de acuerdo, nos dan la vuelta, se esconden cuando se quitan la máscara. Pero no estaríamos en esta situación si me hubieran hecho caso cuando empezó todo -, y mira con reprobación al comensal en cuyo letrero en la mesa se lee “chupa-cabras versión 8.8.1.3″.
El comensal aludido, sonríe mientras dice:
General, con todo respeto, no teníamos una bomba atómica. Y aunque pudimos haber conseguido una de nuestros aliados (el comensal que tiene el letrero de embajador agradece la mención), habríamos conseguido aniquilar a todos los aborígenes, pero también habríamos destruido los bosques y el agua, además de que los trabajos de exploración y explotación de minerales serían imposibles por, digamos, varios siglos -.
Otro de los lacayos interviene:
Les ofrecimos que a su muerte habría canciones y poemas alabando su sacrificio, corridos, películas, mesas redondas, ensayos, libros, obras de teatro, estatuas, su nombre en letras doradas. Les dijimos que si se empeñaban en resistir y seguir vivos, íbamos a sembrar rumores y dudas sobre por qué no han desaparecido, por qué no han muerto, y que diríamos que eran creación nuestra, que íbamos a llevar adelante una campaña de desprestigio tal que incluso contaría con el apoyo de algunos intelectuales, artistas y periodistas progresistas – Los comensales aludidos hacen un gesto de aprobación, aunque más de uno lo hace de desagrado por tantos “istas“.
El señor interrumpe impaciente:
¿Y?
Nos contestaron con una señal así – (el lacayo enseña la mano empuñada pero con el dedo medio levantado).
Los comensales se revuelven indignados y claman:
¡Proles! ¡Nacos! ¡Groseros! ¡Plebeyos! ¡Barrio! -
El lacayo sigue con la señal de la mano, mirando de frente al señor. Éste lo increpa:
¡Ya entendí!, ya puede bajar la mano.
El lacayo baja la mano lentamente, mientras hace un guiño a los demás comensales. Después continúa:
El problema, señor, es que estas personas no rinden culto a la muerte, sino a la vida. Hemos intentado eliminar a sus líderes visibles, comprarlos, seducirlos.
¿Y entonces?
Además de que no lo hemos conseguido, nos hemos dado cuenta de que el problema mayor son los líderes invisibles.
Ok, encuéntrenlos.
Ya los encontramos, señor.
¿Y? -
Son tod@s, señor.
- ¿Cómo que tod@s?
Sí, todas, todos. Ése fue uno de los mensajes de lo que hicieron el día del fin del mundo. Logramos que no se manejara eso en los medios de comunicación, pero creo que aquí podemos decirlo sin temor a que alguien más se dé cuenta. Usaron un código para que nosotros entendiéramos: el que está arriba del templete es el jefe.
- ¡¿Qué?! ¿40 mil jefes y jefas?
Err… señor, disculpe, ésos son los que vimos, habría que agregar muchos más que no vimos.
Cómprenlos entonces. Imagino que tenemos dinero suficiente - agrega dirigiéndose al comensal con el letrero de “cajero no automático”.
El llamado “cajero”, empieza a balbucear:
- Bueno, señor, tendríamos que vender algo del Estado y ya casi no queda nada.
El lacayo interrumpe:
Señor, lo hemos intentado.
¿Y?
No tienen precio.
Entonces convénzanlos.
- No entienden lo que les decimos. Y a decir verdad, nosotros tampoco entendemos lo que dicen ellos. Hablan de dignidad, de libertad, de justicia, de democracia…
Bueno, entonces hagamos como que no existen. Así morirán por hambre, enfermedades curables, con un buen cerco informativo, nadie se percatará hasta que sea demasiado tarde. Eso, matémosles de olvido.
El comensal que se asemeja sorprendentemente a un chupa-cabras hace un signo de aprobación. El señor agradece el gesto.
Ya, señor, pero hay un problema.
¿Cuál?
Aunque los ignoremos, se empecinan en seguir existiendo. Sin nuestras limosnas, perdón, quise decir sin nuestra ayuda, construyeron escuelas, hicieron producir la tierra, levantaron clínicas y hospitales, mejoraron sus viviendas y su alimentación, bajaron los índices de delincuencia, acabaron con el alcoholismo. Y, además de que prohibieron la producción, distribución y consumo de narcóticos, elevaron su esperanza de vida y casi la igualaron con la de las grandes ciudades.
- Ah, o sea que sigue siendo mayor en las ciudades – el señor sonríe contento.
No señor, cuando dije “casi” es que la de ellos es superior. La esperanza de vida en las ciudades se redujo gracias a la estrategia de su antecesor, señor.
Todos voltean a ver con burla y reprobación al personaje de corbata azul.
¿Quieres decir que esos rebeldes viven mejor que los que se venden a nosotros?
Completamente, señor. Pero de eso no hay que preocuparse, hemos montado una campaña mediática ad hoc para tapar eso.
¿Y?
- El problema es que ni ellos ni los nuestros ven televisión, ni leen nuestra prensa, no tienen tuiter, ni feisbuc, ni siquiera señal de celular. Ellos saben que están mejor y los nuestros saben que están peor.
Se levanta la comensal con el letrero de “izquierda moderna”:
Señor, si me permite. Con el nuevo programa de Solid… perdón, quise decir con la Cruzada Nacional…
El lacayo la interrumpe impaciente:
Ya Chayo, no empieces con discursos para los medios. Todos nosotros concordamos en que el enemigo principal son esos malditos indios y no el otro innombrable. A ése lo tenemos bien infiltrado y acotado con personeros del señor aquí presente.
El del letrero chupa cabras asiente con satisfacción y recibe agradecido las palmaditas que le dan los comensales cercanos.
El lacayo continúa:
Pero tú y yo, y todos los que estamos aquí, sabemos que todo eso de los programas sociales es una mentira, que no importa cuánto dinero se invierta, al final del embudo no queda nada. Porque cada quien se lleva su tajada. Después del señor, con todo respeto, tú agarras una buena parte, todos los aquí presentes también, luego los señores gobernadores, los mandos de las zonas militares y navales, las legislaturas locales, los presidentes municipales, los comisionados, los líderes, los encargados, los cajeros, total, que para abajo ya queda muy poco, o nada .
El señor interviene:
- Pues hay que hacer algo ya, porque si no el Mandón va a buscar a otros capataces y ustedes saben bien, damas y caballeros, lo que eso significa: el desempleo, el escarnio, tal vez la cárcel o el exilio.
El personaje rotulado chupa cabras se estremece y hace un gesto afirmativo.
Y es urgente, porque si esos indios pata-rajada… (la hija del señor hace una señal de asco, la señora se siente súbitamente indispuesta y adquiere un color verde que olvídate de Linterna ídem). La señora se retira argumentando algo de un embarazo.
El señor sigue:
Si esos pinches indios se unen entre sí, estaremos en muy graves problemas porque…
Ejem, ejem, señor - interrumpe el lacayo.
- ¿Si? -
Me temo que hay un problema más grande, es decir, peor, señor -.
¿Más grande? ¿Peor? ¿Qué puede ser peor que toda la indiada insurrecta? -
- Bueno, pues que se pongan de acuerdo con l@s otr@s, señor -.
¿L@s Otr@s? ¿Quiénes son? -
- Mmh… deje veo… bueno, pues campesinos, obreros, desempleados, jóvenes, estudiantes, maestros, empleados, mujeres, hombres, ancianos, profesionistas, maricones y machorras, punketos, rastafaris, skateros, raperos, hip-hoperos, rockeros, metaleros, choferes, colonos, ong´s, ambulantes, bandas, razas, nacos, plebes…-
- ¡Basta!, ya entendí… creo.
Los lacayos se miran entre sí con una sonrisa cómplice.
¿Dónde están los líderes que hemos comprado? ¿Dónde los que hemos convencido de que la solución de todo es volverse como nosotros?
- Cada vez les creen menos, señor. Cada vez controlan menos a su gente.
¡Busquen a quién comprar! ¡Ofrézcanles dinero, viajes, programas de televisión, registros, diputaciones, senadurías, gobiernos! ¡Pero sobre todo dinero, mucho dinero!
- Lo estamos haciendo, señor, pero… – el lacayo duda.
- ¿Y? – lo apremia el señor.
Cada vez encontramos más… -
- ¡Magnífico! ¿Se necesita más dinero entonces?
Señor, quiero decir que cada vez encontramos más que no se venden.
- ¿El terror entonces?
Señor, cada vez son más los que no nos tienen miedo, o que si lo tienen, lo controlan.
¿El engaño?
Señor, cada vez son más los que piensan por sí mismos.
¡Hay que acabarlos a todos entonces!
- Señor, si desaparecemos a todos, también desaparecemos nosotros. ¿Quién sembrará la tierra, quién hará andar las máquinas, quién trabajará en los grandes medios, quién nos atenderá, quién peleara nuestras guerras, quién nos alabará?
Entonces hay que convencerlos de que nosotros somos tan necesarios como ellos.
Señor, además de que cada vez más gente se está dando cuenta de que no somos necesarios, parece que el Mandón está dudando de nuestra utilidad, y por “nuestra” me refiero a todos nosotros.
Los invitados a la mesa del señor se revuelven incómodos en sus asientos.
- ¿Y entonces?
Señor, mientras encontramos otra solución, porque la del “Pacto” no sirvió para nada, y viendo que hay que evitar la vergüenza de refugiarlo de nuevo en un cuarto de baño, hemos adquirido algo más conveniente: ¡un “cuarto de pánico”!
Los comensales se ponen de pie para aplaudir. Todos se arremolinan alrededor de la máquina. El señor entra y se pone frente a los controles.
El lacayo, nervioso, advierte:
Señor, sólo tenga cuidado de no oprimir el botón de “eyección”.
¿Éste?
¡Nooooooooooooooo!
Las maquillistas y titiriteros corren a dar los primeros auxilios.
El lacayo se dirige hacia uno de los camarógrafos que ha filmado todo:
- Tienes que borrar esa parte… Y dile al Mandón que vaya preparando un muñeco de repuesto. A éste hay que estarlo “reseteando” a cada rato.
Los comensales se arreglan la corbata, la falda, se peinan, tosen, buscando llamar la atención. Los clicks de las cámaras y la luz de los flashes opacan todo…
(continuará…)
Desde cualquier rincón en cualquier mundo.
SupMarcos.
Planeta Tierra.
Enero del 2013.
Datos tomados del Informe #69 del Servicio de Inteligencia Autónoma (SIA, por sus siglas en español) sobre lo escuchado y visto en una reunión ultra-archi-recontra-hiper secreta, realizada en México, D.F. traspatio de EU, latitud 19° 24´ N, longitud 99° 9´ W. Fecha: hace unas horas. Clasificación: sólo para sus ojos. Recomendación: no hacer pública esta información porque nos van a balconear. Nota: manden más pozol porque el Elías ya se lo acabó al grito de “¡atásquense que hay lodo!”, y está bailando ska con la rola de Tijuana No, “Transgresores de la Ley”, en la versión de Nana Pancha. Sí, está chida la rola, pero está cabreras entrarle al slam porque el Elías trae botas mineras de punta de acero.
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Escucha y ve el video que acompaña este texto:


“Luna Negra”. Versos de Arcadio Hidalgo. Música e interpretación de Los Cojolites. Ora sí que el otro son jarocho. ¡A zapatearle en el fandango raza!

“En esta tierra que me vio nacer”, con MC LOKOTER. Saludos al Otro Zumpango. Producción y Fotografía: Joana López. Dirección y edición: Ricardo Santillán. Producción: BLASJOY DESIGNER. Año 2012.
Nota: Un “MC” viene siendo algo así como un diyi de los sentimientos nobles y la palabra chida, pero en rima hip hopera. ¡A Rapeeeeeeeeeeeeeeeear!


“Transgresores de la ley” de Tijuana No, en la versión del grupo musical Nana Pancha, de su disco “Flores para los muertos”. Cada vez que los “Tijuana No” tocaban esta rola, la dedicaban al ezetaelene, manque no estuvieran de moda los zapatones. Saludos y una gran abrazo a quienes nunca nos olvidaron. ¡Skaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Al brincolín banda!Enero del 2013.

Habla el vendedor:

Es maravillosa, muy “cool” para que me entienda. Se llama “globalización neoliberal versión 6.6.6″, pero preferimos nombrarla “la salvaje” o “la bestia”. Sí, un mote agresivo, de iniciativa pues, muy grrr. Sí, eso lo aprendí en el curso de superación personal “Cómo vender una pesadilla”… pero volvamos a la máquina. Su funcionamiento es muy sencillo. Es autosuficiente (o “sustentable”, como luego se dice). Produce sí, ganancias desorbitantes… ¿Qué? ¿Invertir parte de esas ganancias en paliar el hambre, el desempleo, la falta de educación? ¡Pero si precisamente son esas carencias las que hacen andar esta preciosura! ¿Qué tal, eh? Una máquina que produce al mismo tiempo el combustible que necesita para andar: la miseria y el desempleo.

Claro, también produce mercancías, pero no sólo. Mire usted: supongamos que se produce algo completamente inútil, que nadie necesita, sin mercado pues. Bueno, esta maravilla no sólo produce lo inútil, también crea el mercado donde esa inutilidad se convierta en un artículo de primera necesidad.

¿Las crisis? Claro, sólo oprime usted este botón de aquí… no, ése no, ése es el de “eyección”… el otro… sí. Bueno, oprime usted ese botón y ¡tarán!, ahí tiene usted la crisis que necesita, completa, con sus millones de desempleados, sus tanques antimotines, sus especulaciones financieras, sus sequías, sus hambrunas, su deforestación, sus guerras, sus religiones apocalípticas, sus salvadores supremos, sus cárceles y cementerios (para los que no sigan a los salvadores supremos), sus paraísos fiscales, sus programas asistencialistas con tema musical y coreografía incluidos… claro, un poco de caridad siempre será bien visto.

Pero no es todo, ahora permítame, deje que le ponga este demo. Cuando usted la pone en modo “destrucción/despoblamiento-reconstrucción/reordenamiento” hace milagros. Vea este ejemplo: ¿ve usted esos bosques? No, no se preocupe por esos indígenas… sí, son del pueblo Mapuche, pero podrían ser yaquis, mayos, nahuas, purépechas, maya, guaranís, aymarás, quechúas. Bueno, oprima usted el botón “play” y vea cómo desaparecen los bosques (también los indígenas, pero ésos nunca importan), ahora vea cómo todo se convierte en un páramo, espere… ahí llegan las máquinas, y ¡voilá!: ahí tiene usted el campo de golf que siempre había soñado, con su fraccionamiento exclusivo y con todos los servicios. Ah, maravilloso ¿no?

También viene con un software que es lo último de lo último. Puede usted darle click aquí, donde dice “filtro”, y en su tv, radio, periódicos, revistas, feisbuc, tuiter, yutub, aparecen sólo salmos y alabanzas para usted y los suyos. Sí, elimina todo comentario, escrito, imagen, ruido, toda la mala vibra que luego les da por colar a esos proles anónimos, sucios, feos y malos… y groseros, sí.

Tiene palanca al piso (aunque usted puede pasar al piloto automático con apenas un click); helipuerto; un boleto de avión no, porque luego no hay a dónde huir, pero sí un lugar en el transbordador espacial más próximo a partir; también tiene su “mall” super-hiper-mega exclusivo; campo de golf; servibar; club de yates; un diploma de Harvard ya enmarcado; casa de veraneo; pista de hielo… sí, lo sé, ¿qué haríamos sin la izquierda moderna y sus ocurrencias? Ah, y con esta maravilla usted podrá estar en “tiempo real” y simultáneamente en cualquier parte del planeta, es como si tuviera su propio y exclusivo cajero automático global.

Mmh… sí, incluye una bula papal para asegurarle un lugar V.I.P. en el cielo. Sí, lo sé, pero ya estamos trabajando en eso de la inmortalidad. Mientras tanto, le podemos instalar como accesorio (con costo aparte, claro, pero estoy seguro que eso no es problema para alguien como usted): ¡un cuarto de pánico! Sí, ya ve que luego a esos vándalos les da por exigir lo que les pertenece con eso de “la tierra es de quien la trabaja”. Oh, pero no hay de qué preocuparse. Para eso tenemos gobernantes, partidos políticos, religiones nuevas, “reality shows”. Pero claro, es un supositorio, ¿y si llegaran a fallar alguna vez? Por supuesto, en cuestiones de seguridad ningún gasto es oneroso. Claro, deje anoto: “incluir Cuarto de Pánico”.

Incluye también un estudio de tv, uno de radio y una mesa de redacción. No, no me mal interprete. No son para ver televisión, ni escuchar radio, ni leer periódicos y revistas, eso es para mal nacidos. Son para producir la información y el entretenimiento de quienes hacen andar la maquina. ¿No es genial?

¿Qué? Oh… bueno… sí… me temo que ese pequeño problema no ha sido solucionado por nuestros especialistas. Sí, si la materia prima, quiero decir, si la muchedumbre plebeya se rebela no hay nada que hacer. Sí, puede ser que el “cuarto de pánico” sea también inútil en esa situación. Pero no hay que ponerse pesimista, piense que ese día… o noche… está muy lejos. Sí, eso del optimismo “new age” también lo aprendí en el curso de superación personal. ¿Eh? ¿Qué? ¿Estoy despedido?

(continuará…)

Desde cualquier rincón, en cualquiera de los mundos.

SupMarcos.
Planeta Tierra.
Enero del 2013.